Mes: enero 2020

Dieta de especies vegetales del mono tití de Costa Rica, Saimiri oerstedii citrinellus y el mono tití chiricano, Saimiri oerstedii oerstedii

En un estudio de Wong (1990) en en el sector de Manuel Antonio en el Pacífico Central de Costa Rica, registró un total de 33 especies de vegetales que fueron consumidas por el mono tití de Costa Rica , de las cuales de 28 comieron los frutos y de 5 comieron el néctar (Tabla 1).

TABLA 1. Especies vegetales consumidas por el mono ardilla en el Pacífico Central de Costa Rica, sector Manuel Antonio.

FAMILIAESPECIENOMBRE COMÚNFRUTONÉCTAR
AnacardiaceaeAnacardium excelsumEspavéx
AnacardiaceaeSpondias mombinJobox
BignonaceaeTabebuia roseaRoble de sabana
x
MalvaceaeQuararibea asterolepisGarrochox
MeliaceaeTrichilia cuadrijugaCanfínx
MyrtaceaeEugenia sp.Guayabónx
MyrtaceaePsidium guajavaGuayabax
SapindaceaeTalisia nervosaMamón de montañax
MimosaceaeSwartzia simplexNaranjillox
MimosaceaeInga multijugaGuabax
MimosaceaeInga spectabilisGuaba grandex
MimosaceaeInga sp.Guaba de monox
RubiaceaePosoqueria latifoliaGuayaba de monox
MelastomataceaeMiconia argenteaLengua de vacax
MelastomataceaeMiconia schlimiiSanta Maríax
CecropiaceaeCecropia insignisGuarumox
MoraceaeFicus insipidaHiguerónx
MoraceaeFicus retusaHigox
MoraceaePseudolmedia spuriaCaciquillox
MalphigiaceaeByrsonima crassifoliaNancex
SapindaceaeMelicoccus bijugatusMamónx
RubiaceaeFaramea occidentalisCafecillox
ClusiaceaeSymphonia globuliferaCerilloxx
MimosaceaeClitoria javitensisBejucoxx
AcanthaceaeMendoncia retusaBejucox
MuntingiaceaeMuntingia calaburaCapulínx
MusaceaeHeliconia sp.Chichica
x
BignonaceaeMagfadyena uncataBejuco
x
AnnonaceaeXylopia sericophyllaYayox
RubiaceaeGuettarda sp.Jazmín
x
MalvaceaeOchroma pyramidaleBalsax
MusaceaeMusa acuminataBananox
MyrtaceaeSyzygium jambosPomarrosax

Mientras que un estudio realizado por Vargas (2003) en David, provincia de Chiriquí, Panamá registró que una tropa de S. o. oerstedii se alimentó de 20 especies de plantas con flores de las cuales de 19 comieron los frutos y de 1 comieron la flor (Tabla 2).
Vargas (2003) también observó a S. oerstedii consumiendo distintas clases de artrópodos homópteros, ortópteros, larvas de lepidópteros y arácnidos.

TABLA 2. Lista de especies de plantas con flores consumidas por S. o. oerstedii desde enero a octubre de 2002 en San Carlos, Chiriquí.

FAMILIA NOMBRE CIENTÍFICO NOMBRE COMÚN PARTE CONSUMIDA
F: Fruto o Fl: Flor
Sapotaceae Chrysophyllum cainito Caimito F
Moraceae Ficus aurea Higo estrangulador F
Moraceae Ficus americana Higo F
Moraceae Ficus trigonata Higo cimarrón F
Moraceae Ficus insipida Higuerón F
Moraceae Ficus paraensis Higo F
Myrtaceae Eugenia nesiotica Guayabillo, sequara F
Anacardiaceae Anacardium excelsum Espavé F
Flacourtaceae Laetia procera Manga larga F
Melastomataceae Miconia argentea Papelillo F
Moraceae Brosimum guianense Berbá F
Mimosaceae Inga punctata Guaba de mono F
Mimosaceae Inga multijuga Guaba F
Moraceae Coussapoa panamensis Matapalos F
Cactaceae Witia himantoclada Cactus F
Araceae Philodendron jacquinii Garras de León Fl
Myrtaceae Eugenia acapulcensis Capulín F
Cecropiaceae Cecropia peltata Guarumo F
Anacardicaceae Spondias mombim Jobo F
Araliaceae Dendropanax arboreus Palomo F

Lista de plantas consumidas por Saimiri oerstedii oerstedii en Corcovado, Costa Rica

El listado comprende unas 69 especies consumidas por el mono tití en los bosques mixtos de un sector del Parque Nacional Corcovado en 1983-1984 registrados por Boinski (1986). Consumió frutas de un total de 47 especies y néctar de un total de 22 especies. Sólo 3 especies le proveen tanto fruta como néctar (Ver Tabla).

TABLA 3. Especies de plantas consumidas por el mono tití chiricano (Saimiri oerstedii oerstedii) en el Parque Nacional Corcovado, Costa Rica.

FAMILIAESPECIEFRUTONÉCTAR
PiperaceaePiper friedrichshalliX
MelastomataceaeMiconia argenteaX
SolanaceaeLycianthes sp.X
CecropiaceaeCecropia obtusifoliaX
MyrtaceaePsidium guajavaX
MimosoideaceaeInga spp. (5 sp.)XX
RubiaceaePalicourea guianensisX
MelastomataceaeMiconia sp,X
VerbenaceaeCitharexylum virideX
RubiaceaeSabiceae villosaX
AcanthaceaeMendoncia spp. (2 sp.)XX
MusaceaeMusa sapientumX
VerbenaceaeVitex cooperiX
BombacaceaeQuararibea asterolepsisXX
CombretaceaeTerminalia catappaX
MelastomataceaeMouriri sp.X
GuttiferaceaeCalophylum longifoliumX
MoraceaeCastilla elásticaX
AnacardiceaeSpondias mombinX
MoraceaeFicus spp. (5 sp.)X
DilleniaceaeDoliocarpus sp.X
ConvolvulaceaeMaripa panamensisX

Unknown spp. ( 6 sp.)X
LauraceaeLauraceae sp.X
SterculiaceaeTheobroma cacaoX
PoligonaceaeCoccoloba sp.X
SterculiaceaeHerrania purpureaX
AnacardiceaeAnacardium excelsumX
AraceaeSyngonium sp.X
RubiaceaeRubiaceae spp. (2 sp.)X
AraceaeAnthurium sp.X
SolanaceaeSolanaceae sp.X
MusaceaeHeliconia latispatha
X
GuttiferaceaeSymphonia globulifera
X
CombretaceaeCombretum sp.
X
PassifloraceaePassiflora elata
X
MalvaceaeMalvaviscus sp.
X
PassifloraceaePassiflora vittifolia
X
MusaceaeHeliconia wagneri
X
BombacaceaeOchroma lagopus
X
RubiaceaePentagonia macrophylla
X
RubiaceaePosoqueria latifolia
X
PapilionoideaeMacuna sp.
X
MusaceaeHeliconia imbricata
X
BignonaceaeArribea spp. (2 sp.)
X
BignonaceaeTabebuia spp. (2 sp.)
X
MalphigiaceaeStigmaphyllon sp.
X
GuttiferaceaeClusia odorata
X
CucurbitaceaeGurania sp.
X
ApocynaceaeApocynaceae sp.
X
DesconocidaDesconocida (2 spp.)
X

Esta tabla sigue la sistemática de plantas de 1986.

REFERENCIA

Wong, Grace. 1990. Uso de hábitat, estimación de composición y densidad poblacional del mono tití (Saimiri oerstedii citrinellus) en la zona de Manuel Antonio, Quepos, Costa Rica. Tesis de Maestria. Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre para Mesoamerica y el Caribe. Universidad Nacional. Costa Rica. 78 pp.

Vargas, Géminis. 2004. Ecología y Comportamiento de una Tropa de Mono Ardilla, Saimiri oerstedii R. (Primates: Cebidae) en un Bosque Ribereño de Chiriquí, Panamá. Tesis de Licenciatura en Biología. Universidad Autónoma de Chiriquí. 131 pp.

Boinski, S. 1986. The Ecology of Squirrel Monkeys in Costa Rica. Dissertation. University of Texas at Austin. 218 pp.

PD. Los nombres científicos y familias han sido actualizados la sistemática de la fecha de la edición (27.1.2019).

Día Mundial de la Educación Ambiental – Filosofía

El 26 de enero es el Día Mundial de la Educación Ambiental. Se conmemora en esta fecha ya que en 1975 se publicó LA CARTA DE BELGRADO durante el Seminario de Educación Ambiental realizado en la ciudad de Belgrado, capital del antiguo Estado de Yugoslavia. En esta carta se plasmó por primera vez los objetivos fundamentales de la Educación Ambiental dentro del marco de las Naciones Unidas.

LA CARTA DE BELGRADO indicó que se requería universalizar una ética más humana con actitudes y comportamientos para individuos y sociedades cónsonas con el lugar de la humanidad dentro de la biosfera.

Metas ambientales

La meta en esa fecha fue la de “llegar a una población mundial” para que adquiriese conciencia del medio ambiente y empatía hacia éste y sus problemas con tal de adquirir conocimientos de los problemas ambientales y asumir liderazgo para prevenir y solucionar dichos problemas.

Los objetivos marco de la EA de la Carta de Belgrado son:

  1. Conciencia
  2. Conocimientos:
  3. Actitudes
  4. Aptitudes
  5. Capacidad de evaluación
  6. Participación

Destinatarios

El destinario principal de la EA es el público en general, especialmente el formal y el no formal. En el siglo XXI hablamos de otras formas adicionales de Educación Ambiental como son la EA Informal y la EA comunitaria.

Los principios orientativos de los programas de Educación Ambiental propuestos fueron que:

  1. La EA debería tener en cuenta el medio natural y cultural
  2. La EA es un proceso contínuo y permanente
  3. La EA debe tener enfoque interdisciplinario
  4. La EA debe tener participación activa
  5. La EA debe tener visión global
  6. La EA debe centrarse en situaciones ambientales actuales y preveer los problemas ambientales futuros.
  7. La EA debe estar inmersa en cada aspecto del desarrollo
  8. La EA debe fomentar la cooperación local, nacional e internacional para solución de los problemas ambientales.

En tiempos actuales ya del siglo XXI estos paradigmas no han cambiado y no deben cambiar, se han mejorado y ahora es más diverso el discurso que incluye con nuevas palabras lo que son los Objetivos del Desarrollo Sostenible y la necesidad de una nueva cultura ambiental que justamente nos lleve a comprender lo que la Carta de Belgrado nos lo ha indicado desde 1975.

Nuestra propuesta es que la educación ambiental sea parte de la Educación para la Sostenibilidad ya que los problemas ambientales del planeta no están desligados de las aspectos sociales y económicos de las naciones que si bien la Carta de Belgrado sí los visualizó en el camino tomaron rumbos separados y es una de la razones que no lo terminan de asimilar los diversos actores sociales.

Ariel Rodríguez-Vargas
Proyecto Primates Panamá

Isla San Pedro: La isla de los monos del Refugio de Vida Silvestre La Barqueta

El área está dominada por un clima húmedo tropical y un clima tropical de sabana con estación seca prolongada. En la clasificación de eco-regiones esta área puede ser parte de los bosques húmedos del Pacífico del Istmo de Panamá Costa Rica. La unidad de manglar es considerada la Costa Húmeda del Pacífico de América Central. Hay que tener en cuenta que la naturaleza del suelo también define la estructura vegetativa local a nivel de tierra firme.

Una reserva de vida

Los administradores de Isla San Pedro, decidieron ya hace más de una década legar las tierras de Isla San Pedro como un sitio de reserva de biodiversidad y hoy son parte de la Red de Reservas Privadas de Panamá.

lsla San Pedro está inmersa entre las arenas costeras de la Barqueta y el manglar de SW de David.

El sitio ya no alberga ningún tipo de ganado, y el bosque se recupera muy rápido. Ya no se ve rastros evidentes de ganadería, salvo los sitios que fueron bebederos del ganado. Los De Obaldía han apostado porque esta zona se convierte en un lugar con mucha naturaleza original para el disfrute de la sociedad. La Isla tiene un extensión entre los bosques de manglar y tierra firme de casi 1000 hectáreas.

Poco a poco y más rápido se ha estado reverdeciendo. Las imágenes de satélite secuenciales dan evidencia de ello.

Ahora los monos han tomado el lugar de las vacas y caballos. Coros inmensos de monos aulladores agrupados en media docena de tropas le dan vida al bosque y lo hacen vibrar. La isla San Pedro evidentemente se ha convertido en el oasis de los monos. Ahora no hay parche de bosque con árboles siempre verdes de tierra firme que no tengan una tropa de ellos o muchos individuos a lo largo de los senderos del sitio protegido.

En el bosque de manglar y entre el bosque de tierra firme los listos monos carablancas se mueven sigilosos y a veces ruidosos. Ellos son los reyes del manglar. Este paisaje lo comparten con una especie símbolo de Chiriquí: Los monos ardilla o monos tití chiricanos (Saimiri) que son más dependientes del bosque de tierra firme para forrajear y encontrar su alimento preferido, los insectos.

Cuando la estación seca toma fuerza, la sobrevivencia de especies dependientes de agua dulce se vuelve más dura. Algunos puntos con agua se convierten en verdaderos oasis de vida.

Turismo sostenible

Además del turismo de playa en el sector oeste del RVS La Barqueta, la Isla San Pedro ofrece el mejor escenario para el turismo ecológico debido a la recuperación evidente del paisaje y la presencia de especies distintitivas del manglar y de los bosques de tierra firme que harían una experiencia especial para cualquier turista que visite la zona.

Desde Isla San Pedro se pueden tomar magníficas foto postales del ecosistema de manglar, de la cordillera central dominando y recordando que gran parte del agua que forma este gran estuario circundante es hijo del gran Volcán Barú. A este estuario llegan aguas del Río David, Río Chiriquí, Río Platanal y Río Chico.

En medio del manglar y en el ecotono con tierra firme se forma una alianza de vida cargada de muchas especies vegetales y animales que animan permanentemente los senderos, especialmente cuando la temperatura está amena.

El alto dosel del manglar dominado por el mangle negro, mangle caballero crean una carpa verde y una paisaje del sotobosque cargado de formas tan indescriptibles y hermosas que sólo la presencia misma del observador podría absorber tanta belleza que no lo puede describir ni una fotografía, ni un texto.

Legado y ejemplo

Los ecosistemas que custodia Isla San Pedro son parte del inventario especial de biodiversidad del occidente del país que contiene especies únicas especiales como es el caso del mono tití chiricano donde esta área se convierte en el extremo sureste de la distribución de la especie en el país.

Nadie puede ignorar la importancia estratégica que tiene Isla San Pedro en la custodia del último reducto de biodiversidad importante que le queda al distrito de Alanje en la Provincia de Chiriquí.

Un día no muy lejano, donde los testigos septuagenarios dan testimonio que gran parte de Alanje fue un territorio dominado por impresionantes bosques de tierras bajas, de los cuales casi no queda rastro de ellos por ningún lado. Los bosques de San Pedro son bosques secundarios en diferentes grados sucesionales y ya son un nuevo ejemplo de restauración de bosques y uso sostenible de la biodiversidad. El Estado debe garantizar, apoyar y financiar este tipo de iniciativas.

Proyecto Primates Panamá hace esfuerzos de colaboración con diversos actores claves que tienen interés y motivación por salvaguardar el patrimonio natural del país. El éxito de conservación que impulsa la buena fe y visión de los De Obaldía, también será un éxito para el país y el planeta. La biodiversidad es un patrimonio mundial y todos tenemos la obligación de protegerlo.

Datos del área

Nombre oficial del área protegida: Refugio de Vida Silvestre La Playa La Barqueta Agrícola

Área del artículo: Isla San Pedro dentro del RVS La Barqueta

Fecha de creación del área protegida: 2 de agosto de 1994

Área: ~1000 Ha

Área de manglares: 600 Ha

Especies emblemáticas: Mangles, Virola surinamensis, Ficus, mapaches, monos aulladores, monos carablanca, mono tití chiricano, loros.

Autor: Ariel Rodríguez-Vargas, Director General de Proyecto Primates Panamá

Consideraciones éticas cuando la investigación de conservación involucra a personas

Ensayo

Stephanie Brittain, Harriet Ibbett, Emiel de Lange, Leejiah Dorward, Simon Hoyte, Agnese Marino, E. J. Milner, Gulland Julia Newth, Sarobidy Rakotonarivo, Diogo Veríssimo, Jerome Lewis

Con el siguiente ensayo se logra discutir con bastante amplitud las implicancias éticas en la biología de la conservación.

Resumen

Las ciencias sociales se están volviendo cada vez más importantes en la conservación, con más estudios que involucran metodologías que recopilan datos de y sobre las personas. La ciencia de la conservación es una disciplina normativa y aplicada, diseñada para apoyar e informar el manejo y la práctica. La mala práctica de la investigación corre el riesgo de dañar a los participantes e investigadores y puede dejar legados negativos.

A menudo, quienes están a la vanguardia de la investigación basada en el campo son investigadores de carrera temprana, muchos de los cuales ingresan a su primera experiencia de investigación mal preparados para los problemas éticos que pueden enfrentar.

Aquí, nos basamos en nuestras propias experiencias como investigadores de carrera temprana para iluminar cómo surgen los desafíos éticos durante la investigación de conservación que involucra a participantes humanos.

Específicamente, discutimos los procedimientos de revisión ética, los conflictos de valores y las relaciones de poder, y brindamos amplias recomendaciones sobre cómo superar los desafíos éticos cuando surgen durante la investigación. Alentamos una mayor participación en los procesos de revisión ética y destacamos la necesidad apremiante de desarrollar pautas éticas para la investigación de conservación que involucre a participantes humanos.

Referencia
Brittain, S., Ibbett, H., Lange, E., Dorward, L., Hoyte, S., Marino, A., … Lewis, J. (2020). Ethical considerations when conservation research involves people. Conservation Biology. doi:10.1111/cobi.13464

Monos tití y su destino en Panamá

Los monos tití (Saimiri oerstedii) son primates con una distribución muy restringida dentro del territorio de Panamá. Sólo habitan las tierras bajas occidentales de Chiriquí. La especie también se distribuye en las tierras bajas del Pacífico Sur de Costa Rica donde tienen más hábitat con estatus legal protegido.

En Panamá, las mejores poblaciones de esta especie se encuentran en parches de bosques en zonas ganaderas o agrícolas, con alto riesgo de desaparecer si el ritmo de uso de suelo continúa como hasta ahora.
Sólo la educación para una nueva cultura ambiental puede lograr que la destrucción de bosques se detenga y entremos en una nueva etapa de reconciliación de la sociedad con los bosques y la vida silvestre. En este momento no vemos garantía que los últimos bosques donde habitan no serán destruidos o desnaturalizados que no permitan la resiliencia de las especies. El mono tití a pesar de ser una especie bastante resiliente ha desaparecido de extensas áreas en las que un día fue abundante.
Falta mucha cultura ambiental para lograr cambios que se noten. Usted que lee esto puede ser un eslabón social clave en la construcción de una mentalidad que nos ayude entre todos a conservar la naturaleza y recuperar parte de lo perdido y detener la destrucción de lo último que queda.
Que el rostro de los primates nos inspire a ser ciudadanos comprometidos con la casa común de todos: la madre tierra.

Proyecto Primates Panamá
Whatsapp: 6592 7208
Recibimos información sobre los Primates de Panamá.

El respeto a los mayores es universal en los primates

Shanta Barley

El respeto a los mayores puede ser universal en los primates. Los monos, al igual que los humanos, prestan especial atención a sus mayores, aparentemente para obtener la sabiduría de algunos animales mayores.

Alban Lemasson, de la Universidad de Rennes en Paimpont, Francia, y sus colegas grabaron 823 intercambios vocales entre ocho monos hembra Campbell, cada uno de los cuales se observó durante 6 horas.



En los monos carablanca de Punta Burica se ha observado un respeto de los jóvenes hacia los mayores, tal y como lo muestra la foto. Es posible que se trate
de una relación padre e hijo.

Las llamadas de los monos mayores provocaron más respuestas vocales que las de los monos más jóvenes, independientemente de su estatus dentro del grupo. Los monos de siete años obtuvieron el doble de respuestas del resto del grupo que los de 2 años.

“Esta es la primera vez que los científicos han demostrado sistemáticamente que los primates no humanos prestan especial atención a las voces de sus mayores, y sugiere que el respeto a los mayores es parte de nuestra herencia de primates”, dice Klaus Zuberbühler de la Facultad de Psicología de la Universidad de St Andrews, Reino Unido, que no participó en el estudio.

Forjando amistad

¿Por qué los monos más jóvenes deberían prestar más atención a lo que sus mayores tienen que decir? Por un lado, ser tomado bajo el ala de un mono mayor puede ayudar a los animales más jóvenes a forjar amistades y ascender en la escala social. “Los monos mayores juegan un papel clave en la regulación de la red social”, dice Lemasson.

Los monos mayores también saben más, señala Zuberbühler. “Los ancianos conocen mejor el bosque, son mejores para detectar a los depredadores y son mejores para encontrar nuevos alimentos”, dice. “Las llamadas hechas por los ancianos pueden jugar un papel clave en la cohesión y supervivencia del grupo”.

Además, las llamadas hechas por los ancianos deberían tener más peso que las hechas por los menores, ya que los ancianos conocen mejor las “reglas” de conversación, dice Lemasson. Es más probable que los menores rompan las reglas y den señales engañosas.

Falsa alarma

“Por ejemplo, los cercopitecus verdes envían una llamada de alarma cuando ven a un águila volar sobre sus cabezas, pero los jóvenes lo envían simplemente en respuesta a una hoja que cae del cielo”, dice Lemasson. “Las llamadas de los ancianos son más confiables.”

—–

Estudio publicado en la revista: Biology Letters, DOI: 10.1098 / rsbl.2009.0875

Leer más: https://www.newscientist.com/article/dn18347-respect-for-elders-may-be-universal-in-primates/#ixzz6B8glsOsf

Sin naturaleza somos nada

La naturaleza es maravillosa. La naturaleza es vida y nos da la vida.
Estamos vivos mientras la naturaleza siga viva.
Sin naturaleza viva, las aguas mueren contaminadas o evaporadas.
Sin naturaleza viva, desaparecen los suelos y los bosques y la diversidad biológica que existe en ellos.
Sin naturaleza las criaturas desaparecen con su cantos.

Con naturaleza tenemos calidad de vida.
Con naturaleza las aguas se purifican y los ríos se mantienen saludables.
Con naturaleza los bosques están llenos de vida.
Con naturaleza no estamos solos en el planeta y podemos compartirlo con todas las demás criaturas del planeta.

Juan Domingo, mono aullador de Monte Verde, Chiriquí

El hombre como especie no vino al mundo a destruir la naturaleza. Vino a protegerla y eso es lo que debemos hacer.

Un legado de vida es legar vitalidad de los ecosistemas a las futuras generaciones. El humano es la única especie capaz de comprender la magnitud de la naturaleza y está obligado por esta condición a ser custodio de ella.

Que el aullido de Juan Domingo, el mono aullador de Monte Verde en Puerto Armuelles, nos haga reflexionar sobre el papel de los humanos en la conservación del planeta y todo lo que sobre éste existe.

Monos manipuladores: los capuchinos de Lomas Barbudal

Susan Perry

Cuando estoy en el bosque costarricense y tengo la oportunidad de mirar y escuchar a los turistas o agricultores locales mientras se encuentran con monos en el bosque, siempre me sorprende la profunda diferencia en la forma en que perciben a los animales, en comparación con mi propia percepción. Parecen ver a los monos como clones el uno del otro, como copias múltiples de una plantilla de una especie en particular que por el momento están uno cerca del otro. Algunos son más grandes que otros, pero aparte de eso, todos son iguales. Algunos atribuyen emociones e intenciones a los monos que hacen contacto visual con ellos, pero generalmente se les interpreta solo como queriendo defecar a sus observadores o “tirarles” un palo. La mayoría de los turistas y personas locales piensan que después de cinco minutos de observar a los monos, han aprendido todo lo que hay que aprender sobre estos animales: son blancos y negros, peludos y viven en los árboles. Por lo que puedo decir de sus comentarios, nunca se les ocurre que los monos son parte de una compleja red de alianzas e intriga social que se extiende a través de vastas regiones de bosque, y que está influenciada por décadas de circunstancias históricas.

Mono carablanca o capuchino (Cebus imitator) es una especie que se extiende desde el oeste del Canal de Panamá hacia Centroamérica. Foto: Ariel Rodríguez-Vargas.

Mi propia comprensión de la complejidad de la vida social capuchina se ha ido acumulando a lo largo de quince años de arduo trabajo, rastreando los cambios en las circunstancias y estrategias sociales de ellos a medida que crecieron, formaron amistades, se hicieron enemigos y se mudaron a nuevos grupos. Un análisis cuidadoso de sus patrones de comportamiento social me ha llevado a comprender no solo que los monos interactúan de manera compleja, sino también que tienen una excelente comprensión de la calidad de las relaciones sociales de otros monos. Ahora, cuando me encuentro con un mono macho en el bosque, sé mucho sobre él: conozco a sus padres, en la mayoría de los casos, así como a sus hermanos, hermanas, primos y tías. También tengo cientos de horas de registros meticulosos de sus interacciones sociales y desarrollo.

Lo más importante, sé que no es simplemente un residente de su grupo social actual. Su cabeza todavía está llena de recuerdos de monos que ha conocido en otros grupos, y también sabe bastante sobre los machos solitarios que lo desafiarán por las oportunidades reproductivas en su grupo actual. No hay duda al respecto: la vida social del mono capuchino es tan complicada como la de los monos y simios del Viejo Mundo.

Cuando miro a un mono individual, ahora lo veo no solo como un individuo sino como un agente activo conectado con cientos de otros individuos en una estructura social intrincada y en constante cambio.

De pie en la cima de una colina en mi campo en Lomas Barbudal, en busca de signos de vida de mono escondidos en la vasta extensión de vegetación, siento que el bosque está vivo con un drama simiesco. Sé que, en algún lugar, las hembras están preparando febrilmente a las mismas parientes con las que han estado aliadas durante muchos años, mientras que otros miembros del grupo atienden a sus bebés. Mientras tanto, su descendencia juvenil corre a toda velocidad, luchando entre sí y tal vez inventando nuevos juegos que los prepararán para el desafío de la política de coalición una vez que sean adultos. Y aunque parezca a primera vista que están menos involucrados en el frenesí de la actividad social mientras se sientan al margen, los capuchinos machos adultos están mirando nerviosamente a los aliados en busca de signos de traición y vigilan las oportunidades para mejorar su posición social. A medida que estos machos deambulan por el bosque en busca de posibles aliados u oportunidades de apareamiento, saben que la recepción que recibirán de cualquier individuo en particular puede variar de una afiliación más cálida a una agresión letal, dependiendo de quién más esté presente cuando ocurra el encuentro. Por lo tanto, su maquinaria cognitiva gira constantemente mientras intentan recordar quién es amigo de quién y en qué circunstancias.

Mientras estoy parada en la cima de la colina observando el paisaje debajo de mí, es posible que dos grupos de monos se estén desplazando sin saberlo, destinados a tener una batalla intergrupal que cambiará la historia de los capuchinos. Me vuelve loca que no pueda conocer cada detalle fascinante de la vida de cada mono, pero estoy agradecida de haber tenido el privilegio de pasar tantas miles de horas en su compañía.

Extracto del Prólogo del libro “Monos manipuladores: los capuchinos de Lomas Barbudal”.

Referencia:
Susan Perry & Joseph H. Manson. 2008. Manipulative Monkeys: The Capuchins of Lomas Barbudal. Harvard University Press, Cambridge. 358 pp.

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