Día Mundial de la Educación Ambiental – Filosofía

El 26 de enero es el Día Mundial de la Educación Ambiental. Se conmemora en esta fecha ya que en 1975 se publicó LA CARTA DE BELGRADO durante el Seminario de Educación Ambiental realizado en la ciudad de Belgrado, capital del antiguo Estado de Yugoslavia. En esta carta se plasmó por primera vez los objetivos fundamentales de la Educación Ambiental dentro del marco de las Naciones Unidas.

LA CARTA DE BELGRADO indicó que se requería universalizar una ética más humana con actitudes y comportamientos para individuos y sociedades cónsonas con el lugar de la humanidad dentro de la biosfera.

Metas ambientales

La meta en esa fecha fue la de “llegar a una población mundial” para que adquiriese conciencia del medio ambiente y empatía hacia éste y sus problemas con tal de adquirir conocimientos de los problemas ambientales y asumir liderazgo para prevenir y solucionar dichos problemas.

Los objetivos marco de la EA de la Carta de Belgrado son:

  1. Conciencia
  2. Conocimientos:
  3. Actitudes
  4. Aptitudes
  5. Capacidad de evaluación
  6. Participación

Destinatarios

El destinario principal de la EA es el público en general, especialmente el formal y el no formal. En el siglo XXI hablamos de otras formas adicionales de Educación Ambiental como son la EA Informal y la EA comunitaria.

Los principios orientativos de los programas de Educación Ambiental propuestos fueron que:

  1. La EA debería tener en cuenta el medio natural y cultural
  2. La EA es un proceso contínuo y permanente
  3. La EA debe tener enfoque interdisciplinario
  4. La EA debe tener participación activa
  5. La EA debe tener visión global
  6. La EA debe centrarse en situaciones ambientales actuales y preveer los problemas ambientales futuros.
  7. La EA debe estar inmersa en cada aspecto del desarrollo
  8. La EA debe fomentar la cooperación local, nacional e internacional para solución de los problemas ambientales.

En tiempos actuales ya del siglo XXI estos paradigmas no han cambiado y no deben cambiar, se han mejorado y ahora es más diverso el discurso que incluye con nuevas palabras lo que son los Objetivos del Desarrollo Sostenible y la necesidad de una nueva cultura ambiental que justamente nos lleve a comprender lo que la Carta de Belgrado nos lo ha indicado desde 1975.

Nuestra propuesta es que la educación ambiental sea parte de la Educación para la Sostenibilidad ya que los problemas ambientales del planeta no están desligados de las aspectos sociales y económicos de las naciones que si bien la Carta de Belgrado sí los visualizó en el camino tomaron rumbos separados y es una de la razones que no lo terminan de asimilar los diversos actores sociales.

Ariel Rodríguez-Vargas
Proyecto Primates Panamá